martes, 27 de febrero de 2007

Prostitución...


El día de ayer, mientras la Universidad Aútonoma de Tlaxcala le daba un Honoris Causa de chocolate a José Luis Soberenes, el ombusman tocó dos temas neuralgicos de la vida política y social del estado.


La prostitución que a puertas abiertas y con el visto bueno de las autoridades se ejerce en Tenancingo, es un hecho vergonzoso para todos.


De acuerdo con informes del Centro de Derechos Humanos Fray Julián Garcés, la indolencia oficial es alarmante, tal como lo publicó la Revista Proceso: "Como parte de los resultados de las investigaciones que emprendió el Centro Fray Julián Garcés durante 2003, se descubrió que la práctica de la prostitución está muy arraigada en algunas comunidades, como Olextla, Acuamanala o Tenancingo, donde se llega a constituir un tramado de redes familiares organizadas para prostituir a las mujeres".


Así, advierte que los varones jóvenes aprenden a ser caifanes, proxenetas, padrotes, desde temprana edad, y son introducidos en el negocio por sus parientes o amigos.


En cambio, los diversos testimonios apuntan a que en la comunidad de Tenancingo existen prácticas perfeccionadas de tráfico de mujeres, transacciones comunitarias más complejas y el involucramiento, así como las más variadas formas de explotación sexual infantil, de mujeres y de hombres, con sofisticadas formas comerciales, desde el uso de Internet hasta la colocación de jovencitas en las casas de citas de la ciudad de Puebla".


Diversos medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales han denunciado este hecho. En ese sentido, Teresa Ulloa, directora para América Latina y el Caribe de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas, subrayó que la ciudad de Tenancingo, Tlaxcala, ''se ha convertido en pueblo exportador de niñas'', ya que de ese lugar viene 10 por ciento de las menores que son explotadas en la zona de La Merced. Informó que en ese pueblo existen varias redes delictivas de trata de mujeres, en colusión con las autoridades estatales.


Explicó que el enganche de las menores se presenta en lugares o actividades de esparcimiento, como bailes públicos, donde proxenetas las enamoran, las violan para embarazarlas y cuando dan a luz las separan del hijo para amenazarlas con quitarles al recién nacido. (Publicado en La Jornada, 21 de abril del 2006)


Pero en Tlaxcala nadie lo denuncia, ningún político (a) lo toma de bandera de campaña, es como muchas cosas en nuestro estado, un tabú y un botín político, y de las niñas nadie pregunta, seguramente no votan...

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